nuevo espacio en la casa de Plácido Arango. Madrid

memoria

Un jardín atravesado

Afinar la mirada, descubrir la belleza detrás de los acontecimientos cotidianos, ser capaces de aprehenderla, de hacerla propia, de dejar que nos cambie, es el nudo gordiano del proceso creativo, y esta obra se construye en un contexto especialmente adecuado para ello. Situada en una finca en las inmediaciones de la sierra del Escorial la intervención responde a la necesidad de unir dos casas que constituyen una única vivienda con la particularidad de que ésta albergue importantes obras de arte.

Así, el proyecto se concibe como un contenedor que permita  habitar con las pinturas y esculturas de una magnífica colección, a través de la cual se descubre la mirada singular de Plácido Arango.

A diferencia de un museo, lugar de admiración y de encuentro puntual con obras singulares, la propuesta asume el reto de hacer un espacio para la vida en el que la luz y la relación con la naturaleza cobran especial importancia. En las entrañas de un trozo de jardín con encinas y alcornoques se establece una nueva conexión entre las dos casas separadas por él. La primera de ellas se articula en torno a una gran sala de recepciones, en la segunda se disponen las dependencias de mayor privacidad, biblioteca, habitaciones. La unión se produce a través de unas salas enterradas como tubérculos que adaptan su geometría  para no dañar las raíces de los árboles.

Con la libertad de quien se ha desprendido de la apariencia (el proyecto no emerge, no aparece sobre la superficie) los muros se quiebran y asumen alegremente y sin complejos la simplicidad como sinónimo de precisión, disolviendo en ella la complejidad que a la arquitectura le es propia.

Publicaciones
CASABELLA nº 780. Milan 2009
Detail 2009 7/8. München 2009
Detail 2009 5. München 2009
ON Diseño nº 303. Barcelona 2009
Mark nº20. Amsterdam 2009
R&R Restauración y Rehabilitación nº111. Valencia 2009
AV monografías nº140. Madrid 2009
‘Elisa Valero 1998-2008’. Valencia 2009