jardín Aladina en el Hospital de Getafe

memoria

Se ha hablado repetidamente sobre la importancia del juego para el desarrollo del niño y el aprendizaje. También cabe señalar su importancia como un instrumento curativo. Aportando posibilidades de juego el niño desarrolla habilidades y destrezas psicológicas y psicomotrices, además se conseguir una distracción positiva que haga olvidar, durante ese periodo de tiempo, su enfermedad.

El área pediátrica del Hospital de Getafe requiere una zona de juegos y para ello dispone de una terraza del Hospital. Al estar orientada al norte resulta muy umbría como espacio lúdico exterior. Se propone el montaje de un pabellón exterior pero cubierto y cerrado, que funcione como una burbuja de colores atractiva a los niños, rompiendo por sus materiales y formas con el carácter hospitalario del edificio.

Este es un pabellón ligero, con estructura prefabricada de módulos hexagonales de madera y cerramientos de policarbonato de siete celdillas, con alto nivel de aislamiento y traslucido. En el interior la luz artificial se proyecta a través de un difusor de tela tensada con sistema RGB que permite el cambio de color.

En su interior a través del mobiliario, de los cambios de color del pavimento y de alturas de techo se diferencias diversas áreas de juego y descanso, lectura y multimedia para los pequeños y sus familiares.

Hay una zona cubierta exterior y una pavimentación de caucho y zonas de vegetación con bambús en jardineras, y mobiliario adaptado a los niños para que cuando el tiempo lo permita puedan disfrutar del sol y el aire libre.