escuela infantil en el Serrallo. Granada

memoria

La escuela infantil del Serrallo se sitúa al norte de Granada y desde ella se divisa toda la ciudad y las estribaciones de Sierra Nevada.  Está destinada a niños de hasta 3 años por lo que su programa funcional y características formales están adecuadas a sus necesidades. Se compone de 7 unidades con una capacidad total de 102 niños.

Dado el clima benigno de Granada se ha procurado una relación directa desde las clases a la zona de juegos  en la ladera de la montaña para fomentar el contacto de los niños con la naturaleza.

La marcada topografía de la parcela y el interés por proporcional la mejor orientación y y vistas desde las aulas ha sido determinante en las decisiones de proyecto. Debido al desnivel del terreno el edificio se desarrolla en dos plantas con acceso directo a cada una de ella.

Se han elegido los materiales con criterios de racionalidad, economía de medios y lógica constructiva.  También se han procurado acabados  en el exterior que no requieran mantenimiento, como es el caso del hormigón, una envolvente continua, que recorre paramentos verticales y horizontales a modo de caparazón estructural, así como la cerámica vidriada para los cerramientos de las caras este y oeste.

El carácter lúdico de la zona de juegos se ve reforzado por la presencia de murales geométricos de vivos colores diseñados por el artista Eduardo Barco.

En el interior se utilizan materiales  neutros  con predominio del blanco y azulejo. En las cajas de los baños que ceden el protagonismo a los elementos de color que se introduce por el mobiliario y la presencia de los niños.

El alto grado sísmico de Granada y la poca resistencia del terreno que se deducía del estudio geotécnico, así como la necesidad de un muro de contención de 7 metros de altura  para salva la diferencia de cota entre ambos lados del edificio nos llevaron a proyectar una estructura monolítica de hormigón armado que optimiza el uso de  micropilotes en la cimentación.

Con respecto a las instalaciones, el edificio se plantea de carácter  bioclimático. El aprovechamiento de la energía de forma directa, como el soleamiento en el interior de las aulas y pasillos en invierno a través de las cristaleras y el control de la radiación por medio de vuelos que en verano que  evitan la radiación directa, forman parte importante de acondicionamiento del edificio.

Los materiales utilizados responden a la más pura tradición granadina, las cerámicas vidriadas que se utilizan siguen el mismo proceso productivo que las que en el siglo XII recubrieron los zócalos de la Alhambra, especialmente la celosía de la fachada oeste es un referente en clave contemporánea de las celosías árabes.

En el interior, el blanco y la luz, propios de la arquitectura mediterránea son una constante en el recorrido espacial.

Publicaciones

On diseño 327/328. Barcelona, 2012
Libro ‘Colorful childhood contemporary world kindergarten design’. China 2012
The big issue nº20, nov 1 / 2011. Taiwan 2011
Guía de estudios de arquitectura 2011/2012 Promateriales. Madrid 2011