basílica de Nuestra Señora de las Angustias. Granada

memoria

La Basílica de Nuestra Señora de las Angustias es un templo de planta jesuítica compuesto por nave principal, cuatro capillas a cada lado y bóveda de orden toscano, totalmente pintado con arabescos ornamentales sobre fondo blanco. La iglesia se terminó en 1671 bajo la dirección del maestro Juan Luis Ortega.

La nave se iluminaba originalmente  con la luz difusa y homogénea que proviene de unas ventanas situadas en el arranque de la bóveda y la que llega  desde la cúpula que incide con fuerza en el retablo. Con la aparición de la luz eléctrica y su instalación hace ochenta años en la Basílica la iluminación natural perdió importancia, de modo que se cegaron algunas de sus ventanas,  y especialmente se redujo la luminosidad interior cuando levanto frente a ellas  un muro de ladrillo, cubierto superiormente con un policarbonato horizontal. Obligando a la luz a pasar esa tortuosa antesala antes de penetrar en la nave principal.

A todas estas intervenciones que arruinaron la luz natural se sumaban otras de mayor gravedad. Aquellas que arruinaban las sombras. El desastre sucedía cuando se encendía la luz eléctrica, y un sinfín de bombillas incandescentes comenzaban a brillar en los puntos más impertinentes, rompiendo el hechizo y la coherencia de la iluminación natural.

La restauración de la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias ha sido, principalmente, una restauración de luz. Sus patologías eran la obstrucción de las entradas de la luz natural, algunas fácilmente subsanables, otras de forma más compleja-, la reducción de la luz reflejada por el notable oscurecimiento de los paramentos y retablos, y la adecuación de la luz artificial. Otros problemas, como la eliminación de humedades de los muros, sin duda necesarios, no son desde el punto de vista espacial comparables con el primero. Se ha recuperado la luz natural de las ventanas de la bóveda, eliminando los lucernarios que las tapaban y sustituyendo los vidrios coloreados  por otros blancos como eran en origen y como corresponde para iluminar correctamente una decoración profusamente coloreada.

En este caso, el reto de la intervención ha sido la recuperación de la luz original barroca del edificio, que como en tantos otros casos, el tiempo y el abandono habían arruinado.

Publicaciones
Periódico de arquitectura nº8-9, Granada 2005
R&R nº105, Valencia, noviembre 2007
Arquitectura ibérica Rehabilitaçao nº19, 2007